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Ponemos a disposición de todos nuestros visitantes a la venta el libro de Alejandro Espinosa:
El Ilusionista Marcial Maciel.
El precio del libro, en formato digital es de 20€
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TESTIMONIO DE LA SALIDA DE UNA CONSAGRADA DEL REGNUM CHRISTI
(De Trastevere) http://blogs.21rs.es/trastevere/
Ale
Queridos amigos, Estoy intentanto cerrar el capítulo Regnum Christi en mi vida y ustedes han sido parte importante en este proceso. Muchas gracias a todos.En esta nueva etapa de mi vida en la que hay tanto por construir tengo una idea muy clara: la relación entre el alma y Dios es sagrada y nadie tiene derecho a intervenir si no es acompañando humildemente y con total desinterés a la persona a que ella misma descubra las manifestaciones de Dios.
¡Qué noble labor y cómo puede llegar a prostituirse cuando perdemos de vista el fin!
No juzgo a las personas que intervinieron en mi proceso de “captación, convencimiento y entrega” pues ellas sólo hicieron aquello para lo que habían sido formateadas. Yo misma viví en carne propia la presión por los famosos “números, números,….” y puedo imaginarme como un “cumplí” en la línea de “por lo menos una vocación cada año” del programa de apostolado de alguna consagrada.
Fui una presa demasiado fácil. El perfil ideal para los reclutadores de cualquier secta: inmadura, idealista, con baja autoestima…
No puedo culpar a nadie por haber valorado tan poco mi vida, por haber confiado ciegamente en un Movimiento del que casi no sabía nada. La responsabilidad es sólo mía pues era mayor de edad.
Fui miembro del tercer grado por cuatro años y medio, pero salí en el con tal sentimiento de culpa que mi único interés era seguirme formando para que el Movimiento pudiera seguir contando conmigo donde me necesitara. El sentirme parte de él me daba seguridad y, aunque yo distaba mucho de ser un miembro ejemplar, hasta hace apenas un año me mantuve dentro.
Hoy me cuesta tanto trabajo encontrarle sentido a todo lo que viví los últimos trece años; lo que antes veía como una bendición hoy no es más que un error que cometí por las causas que ya mencioné arriba.
Lo que me queda claro es que no quiero perder un día más dándole vueltas, quejándome o culpando a otras personas. Con mucho dolor tengo que asumir las consecuencias de mis decisiones, como por ejemplo, que dejé ir los años de mi vida en los que podía ser mamá, y otras que aquellos que sólo piensan en “números, números” ni se imaginan. En aquellas épocas una consagrada le dijo a mi mamá: “si no tiene vocación se regresa”. JA! Ojalá fuera tan sencillo. Ojalá al salir recuperaras tu vida al 100%.
OTRO EXLC
ALE:Volver a empezar me parece que es más difícil para una mujer que para un hombre. Al menos es la impresión que me da cuando encuentro a ex consagradas cuya historia es idéntica a la tuya. Me parece que les es más costoso reconstruir su vida sentimental y profesionalmente, por toda una serie de cuestiones sociales, culturales, en fin.
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Si me permites una opinión, la maternidad es una dádiva divina innegablemente, una maravilla y una dicha indescriptible (como por supuesto también lo es la paternidad). Sin embargo, nuestra cultura de fondo cristiano nos presenta como casi obligado que una mujer cristiana que no es monja ni consagrada se case y sea madre. Esto tiene su sentido, pero no es necesario que suceda así, ni es obligatorio que una mujer cristiana sea infeliz si los rumbos de su vida no la condujeron a la maternidad. No existe el “habríamos” ni el “si hubiéramos”. Existe lo que hubo y lo que queda por haber, y si nuestra historia nos ha hecho recurrir determinados caminos, por algo habrá sido. El futuro sigue estando por delante.
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Por otro lado, no se trata de resignarse y sencillamente fingir que se puede pasar la página como si nada. No se puede. No puedes arrancar las páginas de tu propia vida, ni siquiera las páginas que OTROS AUTORES te han obligado a escribir haciéndote creer que las escribías tú misma.
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Esto te lo digo porque no estoy de acuerdo con eso que dijiste de que “la responsabilidad es sólo tuya”. No lo es. Tú eres una víctima y aunque te duela lo tienes que admitir para poderlo superar. ERES UNA VÍCTIMA. Admitirlo objetivamente no es lo mismo que caer en el victimismo. La diferencia está en el hecho de que REALMENTE has sido víctima, mientras que el victimista sólo cree que es una víctima (de todo y de todos). Y NO ES FALTA DE CARIDAD que nombres ante tu propia conciencia a cada persona que te ha hecho DAÑO. Esto es parte de tu terapia y de tu reconciliación con la verdad. Lo necesitas para superarlo. No te dejes seguir engañando por sofismas criminales que nos han inculcado en la LC, como eso de que “no hay que juzgar”. Claro que hay que juzgar! Juzgar es discernir. Es analizar y concluir a partir de lo analizado y juzgado. La razón sólo funciona cuando juzgamos. Juzgar es reconocer hechos. Es muy diverso de condenar. En la LC nos han siempre tratado de hacer confundir lo que es el juicio con lo que es el condenar, para que nos abstuviéramos de juzgar y por ende dejáramos de razonar. No te dejes engañar por esa FALSA CARIDAD que nos han convenientemente enseñado en la LC. Juzgar con objetividad es NECESARIO.
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Y si de tu juzgar concluyes que el daño que te han hecho es más grande que lo que en este momento piensas que ha sido, acuérdate que hay asociaciones de víctimas de la LC que te pueden ayudar. Sé justa contigo misma. Da a Dios lo que es de Dios, pero exige que al César se le dé lo que es del César.
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No quiero pasar la impresión de que te incentivo a alimentar rencores. Nada más equivocado. No se trata de rencor, que es veneno pura y simplemente. Lo que te quiero decir es que hay ciertos “perdones” que son INJUSTOS. Dios no nos pide que perdonemos a quienes no reparan. Dios no nos pide que banalicemos el perdón. Ni Él mismo lo hace.
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Así que, hermana mía, tu paz se fundamente en la justicia y no en la resignación. Un abrazo.
Última Actualización viernes, 03 de septiembre de 2010 a las 8:39:57 .
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